Finalmente caí en las redes de Twitter, después de ver infinidad de gente a favor o en contra, al igual que con Second Life. Me gusta la idea y es interesante, pero eso sí, dudo que me encuentre tan aburrido como para perder el tiempo contando que si voy a cenar, dormir o qué veo en la tele.

Algunos consideran Twitter como el mensaje personal del Messenger, pero a mi me recuerda a una versión avanzada de los, ya al parecer olvidados, asides.