¿Qué le ha pasado a la empresa del “don’t be evil“? Las últimas palabras de Cutts, el portavoz de Google con los SEOs, en su blog sólo esconden malicia. Google acaba de iniciar una cruzada caza de brujas contra la venta de enlaces, bajo la excusa de que esta práctica interfiere en los resultados de los buscadores. ¿Qué hay de cierto en lo que dice Cutts?

La batalla no es nueva, y de hecho es al parecer una de las principales luchas en Google, tal y como Cutts viene insistiendo últimamente. Pero esta vez se ha pasado de la raya, ya que ahora es posible, incluyendo palabras clave, denunciar venta de enlaces mediante los spam reports.

La compra de enlaces es, sin duda, la principal estrategia SEO de las grandes empresas de Internet, que tienen dinero pero no SEOs. En España pasa lo mismo, y sólo hace falta investigar un poco por encima las principales webs en tráfico de España (por ejemplo según OJD), para darse cuenta de ello. Sin duda, hay muchos grandes portales que no consiguen prosperar fácilmente en los buscadores por dos motivos: o no tienen SEOs (o éstos no tienen conocimientos) y porque el algoritmo de Google no es democrático.

Sí, el algoritmo de Google no es democrático, y a pesar de lo que digan, sólo son los webmasters los capaces de poner enlaces, y cada vez más éstos no identifican ni de lejos los usuarios de Internet. Es fácil de entender: Davilac.net, con sus 2.000 visitantes al día, la mayoría webmasters, mete una paliza en cuanto a posicionamiento a varios portales juntos con contenidos de calidad y 10 veces más visitas. Muchos de los mayores portales de Internet sólo han vivido por comprar enlaces y AdWords haciendo milagros con el ROI, y no por tener las visitas gratuitas del posicionamiento SEO que deberían tener por su calidad.

En realidad Google ya hace tiempo que es capaz de identificar muchos casos de venta de enlaces, especialmente aquellos que realmente le interesan, los que usan las grandes empresas, y está anulando gran parte de su valor de cara al posicionamiento. No obstante, algunos pasan. Podemos decir que Google está en contra de que las grandes empresas.

Ciertamente Google está en contra de que las grandes empresas se posicionen naturalmente, y eso es sólo porque saben que están obligadas a comprar publicidad en AdWords, porque saben que la mayoría es capaz de conseguir ROI, por pequeño que sea. Y la malvada empresa californiana lo sabe y quiere sacar el máximo de beneficios posible gracias a AdWords, su gallina de los huevos de oro.

Y el peligro está en que Google se está acostumbrando a salirse con la suya bajo amenazas o triquiñuelas. Primero era AdSense, en la que te prohibía usar la publicidad de la competencia. Ahora quiere que las empresas se dejen los beneficios en AdWords. Lo que Google quiera en el futuro no quiero ni pensarlo, pero lo cierto es que buscará el monopolio perfecto de cualquier forma. Lo triste es, como bien dice Roberto, que algunos bloggers sigan dándole publicidad positiva y de forma gratuita. Michel y Antonio también opinan sobre el asunto.