Son ya unos cuantos los emprendedores de Internet que han preguntado en el foro cuánto debían de cobrar a sus clientes por sus trabajos. Unos, por iniciarse en el tema, mientras que otros provienen de países más pobres, como Latinoamérica, y desean cobrar a clientes españoles.

Obviamente, en cada sector se cobra una tarifa diferente. Lo primero que hay que hacer es hacernos una idea de cómo está el sector. Buscaremos los precios de nuestra competencia y haremos un promedio. A partir de ahí hay que corregir ese precio en función de la zona/región/país donde vendamos nuestros servicios. Si lo vendemos a zonas con un mayor nivel de calidad de vida, aprovecharnos para subir un poco más el precio y contar con un mayor margen de maniobra.

Después, si es necesario, hay que corregir el precio en función de la competencia y la oferta/demanda. Una vez hecho todo esto, sólo hay que corregir el precio en función de otros factores. Podemos valorar nuestra experiencia en el sector. Si somos nuevos en el mercado, lo más normal será bajar un poco el precio a cobrar para asentarnos en el mercado y también a veces compensar nuestra inexperiencia o bajo nivel de conocimiento. También es importante el grado de especialización. Cuanto más específico sea nuestro trabajo, mejores conocimientos se supone que tenemos en el servicio en concreto. No se debería de cobrar en principio lo mismo por diseñar sólo webs que alguien que se dedica a diseñar, hospedar, promocionar sitios…, etc.

Finalmente también hay que medir la calidad del servicio. Si, aunque no esté incluido en el servicio, pero sea opcional, ofrecemos más servicios relacionados, como la posibilidad de una mayor atención al cliente o servicios relacionados, también podemos cobrar un poco más por esa posibilidad. Imaginemos que queremos comprar un script. ¿Vale lo mismo el mismo script cuando un vendedor ofrece por ejemplo asistencia técnica opcional y el otro no?

En fin, espero que al menos este artículo aclare las ideas a alguno.